La fauna en Jardines del Pillahuinco: convivir con el entorno natural
Jardines del Pillahuinco no fue pensado únicamente como un desarrollo inmobiliario, sino como un espacio donde la convivencia con el entorno natural sea parte de la experiencia cotidiana. En ese sentido, la fauna local ocupa un lugar central en la identidad del proyecto.
A lo largo de los distintos sectores del loteo es frecuente observar aves autóctonas, pequeños mamíferos y especies propias del ecosistema serrano, que encuentran en los espacios verdes, el arroyo y los corredores naturales un hábitat propicio para desarrollarse.
La planificación del desarrollo, con amplios espacios abiertos, áreas verdes continuas y una baja densidad constructiva, permite que la fauna tenga su lugar y que la presencia humana no interrumpa los ciclos naturales. El arroyo El Negro, los pastizales, los sectores arbolados y las visuales abiertas funcionan como verdaderos corredores biológicos dentro del proyecto.
Esta convivencia no es casual. Forma parte de una mirada consciente sobre el territorio, donde se busca respetar y preservar la biodiversidad, entendiendo que el valor del entorno no se limita al paisaje, sino también a la vida que lo habita.
Para quienes eligen Jardines del Pillahuinco, esta relación con la fauna se transforma en una experiencia cotidiana: escuchar aves por la mañana, observar el movimiento natural del entorno y reconocer que el silencio, el ritmo y la vida del lugar son parte de una forma distinta de habitar.
Jardines es ese lugar donde la naturaleza no queda al margen del desarrollo, sino que convive, se integra y se respeta. Un espacio donde vivir también implica aprender a observar, cuidar y valorar el entorno que nos rodea.